Contratar a tu primer empleado te convierte en empresa a ojos de la Seguridad Social, aunque sigas siendo autónomo. Eso significa nuevos trámites, un coste que va más allá del sueldo y obligaciones mensuales que antes no tenías. Nada imposible, pero conviene hacerlo bien desde el primer día.
Qué cambia cuando contratas
Pasas a tener responsabilidades laborales: dar de alta al trabajador, pagarle la nómina, ingresar sus seguros sociales cada mes y cumplir con el convenio de tu sector. Es el momento en que la mayoría de autónomos suma el área laboral a su gestoría.
Los pasos, en orden
- Inscríbete como empresa en la Seguridad Social y consigue tu número de cotización.
- Elige el contrato adecuado (indefinido, temporal con causa, formación) según el convenio.
- Da de alta al empleado antes de que empiece a trabajar.
- Comunica el contrato al SEPE.
- Cada mes: nómina y pago de seguros sociales.
Cuánto cuesta de verdad
El error típico es pensar solo en el sueldo neto. Al salario bruto hay que sumarle la cotización a cargo de la empresa (alrededor del 30% del bruto). En la práctica, un empleado te cuesta cerca de 1,3 veces su salario bruto. Ese número es el que tienes que meter en tus cálculos antes de contratar.
Bonificaciones: mira antes de firmar
Hay bonificaciones y reducciones de cuota según el contrato y el perfil del trabajador. Cambian a menudo, así que revisa las vigentes justo antes de contratar: elegir bien el tipo de contrato puede ahorrarte miles de euros al año.
No improvises con lo laboral
Un fallo en el alta, el contrato o el convenio se paga caro. Una asesoría laboral te lleva las nóminas y los seguros y te avisa de las ayudas. Gestclar (5,0★, colegiada, online en toda España) gestiona altas y nóminas a distancia.
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